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Ley de impuesto al valor agregado

La ley de impuesto al valor agregado o IVA es un impuesto directo al consumo, esto quiere decir que, en lugar de aplicarse directamente sobre los ingresos de los contribuyentes, como sucede con el Impuesto Sobre la Renta (ISR), se aplica sobre el consumo o goce de bienes o servicios.

Según el artículo 1 de la Ley del IVA, este gravamen se aplica sobre la enajenación de bienes, la prestación de servicios independientes, el otorgamiento de uso temporal de bienes, y la importación de bienes y servicios.

Cuando las personas asalariadas cobran su cheque cada quincena, lo que reciben corresponde únicamente a una fracción de lo que “en realidad” ganan, debido a que el patrón realiza la retención de un porcentaje de los ingresos del trabajador para darlos al fisco por concepto de ISR. Es decir, el gravamen se realizó directamente sobre la fuente de riqueza, en este caso el salario del trabajador.

Un ejemplo de este impuesto es: Al comprar un refresco en una tienda de conveniencia, las personas notan que en el ticket de compra viene desglosado el precio de la mercancía y aparte el monto al que corresponde el IVA. Si el precio del refresco sin el impuesto es de diez pesos, y en consideración de que la tasa de IVA es del 16%, el precio total que se tendría que pagar en la caja es de 11.6 pesos.

¿En qué consiste la Ley de Impuesto al Valor Agregado?


La ley de IVA regula los siguientes aspectos:

  • La naturaleza y ámbito de aplicación del impuesto.
  • La tributación de las entregas de bienes y prestación de servicios.
  • La tributación de la compra y venta de bienes y servicios intracomunitarios (el IVA intracomunitarios).
  • La importación y exportación de bienes y servicios fuera de la Unión Europea (el IVA transfronterizo).
  • Las exenciones del impuesto.
  • El devengo del impuesto (o IVA devengado).
  • El sujeto pasivo del impuesto.
  • Los distintos tipos de IVA.
  • Las deducciones y devoluciones (el IVA deducible).

Este impuesto es aplicado en muchos países y generalizado en la Unión Europea. No es percibido por el fisco directamente del tributario, sino por el vendedor en el momento de toda transacción comercial (transferencia de bienes o prestación de servicios).

La ley de IVA y la facturación


Los vendedores que funcionan como intermediarios tienen el derecho a reembolsarse el IVA que han pagado a otros vendedores que los precedieron en la cadena de comercialización, que es el crédito fiscal, deduciéndolo del monto de IVA cobrado a sus clientes, que es el débito fiscal, y deben abonar el saldo al fisco.

Estos consumidores finales tienen la obligación de pagar el IVA sin derecho a reembolso, lo cual es controlado por el fisco, obligando a la empresa a entregar justificantes de venta al consumidor final e integrar copias de estas a la contabilidad en la empresa.

Los empresarios o autónomos que deben facturar sus servicios o venta de bienes necesitan estar al corriente de la normativa de IVA, ya que dicha ley afecta a la normativa de facturación que regula la emisión de facturas.

Por ejemplo, deben conocer el tipo de IVA que se le aplica a sus servicios o productos (21%, 10% o 4%) así como las exenciones que pueda haber. Si pertenecen a un régimen especial de IVA deben consignarlo en la plantilla de factura.

Aplicación del IVA en algunos países


La alícuota del IVA varía de acuerdo al país. Ghana (3%), Irán (3%), Canadá (5%), Panamá (5%) y Japón (5%) son algunas de las naciones con alícuotas muy bajas. Finlandia (22%), Islandia (24,5%), Dinamarca (25%), Hungría (25%), Noruega (25%) y Suecia (25%), en cambio, presentan el IVA más caro del mundo. La alícuota, suele variar con el tiempo en función de las necesidades económicas de cada país.

Créditos & citaciones en formato APA: Portal informativo y de contenidos. Equipo de redacción profesional. (2019, 03). Ley de impuesto al valor agregado. Redactores Profesionales. Obtenido en fecha , desde el sitio web: https://www.tutareaescolar.com/ley_de_impuesto_al_valor_agregado.html.